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Cosas de la CEO #17: ME IMAGINO EN UNA CASA CON VISTAS AL PARDO

Leí hace años que “para llegar, primero tienes que visualizarlo”. Todos los días visualizo cómo quiero vivir dentro de cinco años.

Desde hace tiempo, me imagino en una casa con vistas al monte del Pardo, en Madrid.

Me encanta ese monte y me encanta ver las luces de Madrid más allá del tapiz de encinas.

Quiero más cosas en mi vida que una casa con vistas al Pardo, pero esa imagen me parece un icono.

¿Requisito imprescindible de la casa? Una cocina enorme y un salón aún más grande para poder compartir tiempo con las personas que me importan, como hago ahora en mi casa sin vistas espectaculares.

Sin ellos, la casa del Pardo será sólo una m***** de casa vacía.

Me imagino en una casa con vistas al monte del Pardo… llena de felicidad. 🙂

¿Qué visualizas tú cada mañana?

Cada uno tenemos nuestros sueños y los visualizamos con los nuestros. Para conseguirlos, la parte profesional también es muy importante y no debe ser desestimada en ningún momento.

Continuamente conozco a personas de gran valía que no pueden aportar profesionalmente lo que quieren debido a la falta de oportunidades de acceso al empleo. Muchas veces por la edad. Es una gran lacra la que estamos viviendo ahora mismo al respecto.

Muchas personas tienen que renunciar a su casa con vistas porque no son capaces de encontrar una oportunidad.

Hiwook existe para proporcionar esa igualdad de oportunidad de acceso al empleo sin sesgos. Nuestro objetivo es que 1.000.000 de personas puedan tener ese acceso a través de nuestro sistema en 2023. Toda nuestra carne está en el asador y hemos quemado las velas.

Cosas de la CEO #17: Me lo creo hasta el alma

Esta semana hablaba sobre negocios sobre una persona conocida. Él también inició un proyecto hace un par de años y está poniendo toda la carne en el asador para que salga adelante.

En la conversación hizo referencia a otra persona muy conocida, uno de los grandes “gurús” del emprendimiento que ha empezado a decir que es muy difícil emprender en estos tiempo y que él, si tuviera que empezar ahora de nuevo, no volvería a optar por ese camino.

¿Realmente hay una “buena época para emprender”?¿De qué depende?¿Sólo del entorno?

¿Tengo que esperar tres años a emprender mi proyecto?¿O cinco o seis?¿Esperar a un tiempo que puede que no llegue nunca?¿O debería quedarme con un palmo de narices por no haber sido capaz de aprovechar unas oportunidades que pasaron hace 15 años?

Cada uno de nosotros tenemos diferentes momentos vitales en los que las prioridades son unas u otras. Tenemos un tiempo en el que queremos estar más cómodos, o tener hijos, o viajar, o tener estatus, o tener mucha pasta.

También tenemos un tiempo en el que queremos darlo todo por conseguir cambiar algo que vemos que no funciona y que sabemos que somos capaces de mejorar.

¿Qué es lo que más influye en salir adelante?

A mi modo de ver: creértelo.

Yo, me lo creo hasta el alma.

¿Tú te crees hasta el alma lo que estás haciendo? Si es así: te doy la bienvenida al club. Si no estás en ese momento… ¿qué vas a hacer para que llegue?

Cosas de la CEO #16: Adictos a las recompensas sociales

¿Somos adictos a las recompensas? Sí, absolutamente.

Nuestro cerebro libera dopamina cada vez que sentimos un estímulo gratificante. El objetivo es que volvamos a hacer lo mismo para volver a tener la gratificación. Llevado al extremo, estamos hablando de una adición.

Hay muchas actividades adictivas. Sexo, alcohol, tabaco, velocidad… Pero ninguna es tan poderosa como la aprobación social. ¿Por qué? Porque el estar rodeados de otras personas que nos apoyan siempre ha sido el mejor predictor de supervivencia humana.

Dado que los seres vivos existimos, básicamente, para seguir existiendo, el tener las herramientas adecuadas nos deja más cerca de ese objetivo: tardar el máximo tiempo en morir y, ya como guinda, pasarlo lo mejor posible en ese tiempo

La sonrisa, la mirada franca, una caricia, una palabra con un tono amigo…son lo más adictivo que hay, pues son la confirmación de que estamos haciendo lo adecuado para asegurar nuestra probabilidad de existencia: tener a otros seres humanos a nuestro lado que nos echarán una mano si un oso se acerca o si nos quedamos atrapados en una zanja.

En el mundo de hoy donde el animal más grande que te encuentras es un labrador de ojos cariñosos y donde el suelo es tan liso que podrías ir de rodillas sin sangrar, las recompensas sociales siguen haciendo su tarea y haciéndonos segregar dopamina a borbotones.

Incluso hemos inventado, como sociedad, los concursos, los premios, los medios de comunicación y las redes sociales para amplificar aún más el efecto del apoyo social.

Esta semana lo he sabido bien de primera mano. La Fundación Transforma España le ha dado a Hiwook el Primer Premio  en el IV Talent Summit que han organizado.

Es domingo y aún tengo resaca del chute de dopamina que he vivido en los últimos días. ¿Cuánto habrá condicionado esta borrachera de neurotransmisores mi comportamiento de esa semana? ¿Hasta adónde va a condicionar esto mi comportamiento futuro?¿Quedará mi sistema de recompensa condicionado para siempre?

Esperaré a responder a estas preguntas después de la desintoxicación.

Cosas de la CEO #15: ¿Ayudarías a tu hermana a conseguir clientes?

¿Ayudarías a tu hermana a conseguir clientes?

La mayoría de nosotros respondemos: ¡Sí, claro!

¿Pediríamos ayuda a nuestra hermana para que nos consiga clientes?

La mayoría de nosotros respondemos: ¡Pues claro que no!

Ofrecemos ayuda a los demás, pero nosotros no queremos pedirla directamente. Aunque sí, nos volvemos locos por conseguir más clientes.

Ayer estuve en un evento para responsables de empresas y, según el organizador, la principal preocupación de las personas que poseen empresas es “destruir a la competencia”. Lo que se traduce en: “quiero todos los clientes para mí y así olvidarme de las noches sin dormir, las preocupaciones por pagar las nóminas y los dolores de cabeza de generar ingresos de caja.”

Todo el que ha tenido alguna vez un negocio propio o ha sido autónomo comprende que la motivación de huir de la falta de efectivo es la más poderosa que existe, pues a la vez te quita también de pasar noches sin dormir, preocupaciones por cómo pagar a proveedores y empleados y larguísimas jornadas de trabajo sin ver lo que quisieras a la familia.

Sin embargo, es curioso que cueste tanto contar a los demás qué es lo que ofrecemos.

En este mismo evento de networking para responsables de empresa que te mencioné un poco más arriba, se hizo una dinámica muy potente.

Consiste en que, cada persona que tiene un negocio, cumplimente los huecos de la siguiente frase con su situación concreta:

“Si alguna vez te encuentras a alguien que necesita ____________________, dile que conoces a una persona que puede ayudarle porque:

1.________________________

2.________________________

3. ________________________”

Por ejemplo, en mi caso, sería:

“Si alguna vez te encuentras con alguien que necesita incorporar profesionales en su empresa, dile que conoces a una persona (yo) que puede ayudarle porque:

  1. ha desarrollado un sistema que permite identificar de forma rápida y fiable si los candidatos encajan en tus ofertas de empleo.
  2. ese sistema es sencillo de implementar en tu empresa y 100% compatible con todos las herramientas de búsqueda de empleo que tengas actualmente (portales de empleo, consultoras de selección, ATS, etc.)
  3. empresas de España y Latinoamérica ya lo están utilizando y consiguiendo resultados. “

Hacer este simple ejercicio para tu propio negocio parece sencillo, pero me di cuenta de que no resulta tan fácil como yo pensaba.

¿Por qué?

Porque nos da miedo vender.

Nos da reparos que otras personas nos rechacen porque piensen que queremos “sacarles los higadillos”, aunque lo que queremos es ayudar.

Ayudamos a nuestra hermana a conseguir clientes. Y a nuestra prima. Y al vecino. Y a nuestro amigo de toda la vida. Incluso referenciamos a personas que conocemos de tan sólo unas semanas.

Sin embargo, nos cuesta horrores “vendernos”, aunque nuestros servicios sean útiles para los demás y lo sepamos de primera mano.

¿Qué pasaría si un amigo busca algo que tú tienes y no se lo ofreces?

A mí me pasó esta misma semana.

Llamé a un amigo para hablar. Hablamos de mil cosas. Me preguntó por el negocio. Le conté que habíamos tenido un caso de éxito con un perfil que no habíamos evaluado hasta ese momento (un perfil administrativo), y que había salido muy bien.

Se quedó de palo, pues él acababa de incorporar a un perfil administrativo a su empresa después de 3 semanas sudando la gota gorda atrayendo candidatos, revisando CV, haciendo docenas de entrevistas y luego pruebas técnicas.

Nuestra falta de comunicación no ayudó a nadie. Ni a él, ni a mí.

Me comprometí a que no me vuelva a pasar. Quiero poder ayudar a mi hermana, a mis amigos y a muchas personas más a conseguir clientes. Y quiero que ellas sean capaces de ayudarme a mí vendiéndome lo que yo necesito.

 

Cosas de la CEO #14: Sólo escarmentamos en carne propia

He llegado a la conclusión de que las personas sólo escarmentamos en carne propia.

Sabemos aprender de otros, pero sólo superficialmente. Los aprendizajes realmente importantes, no somos capaces a interiorizarlos por más que otros nos lo digan.

Durante toda nuestra vida oímos de nuestros mayores muchísimas cosas que realmente no tienen sentido para nosotros, como el “busca lo seguro” o “sé una niña buena” en mi caso. Cualquier consejo en esa línea siempre fue a parar a terreno baldío.

Sin embargo, en otras ocasiones, personas de nuestro alrededor nos han aportado valor y les hemos el mismo caso como el que oye llover. En mi caso sería: “escucha más y habla menos” o “déjate ayudar por los de alrededor”. También, como en el caso anterior, cualquier consejo en esa línea nunca llegó a buen puerto.

Hasta que yo me dí cuenta por mí misma.

¿Cómo podría haberme dado cuenta antes?¿Escuchando a los demás? No, así no vale.

¿Por qué sé que así no vale? Por mi propia experiencia personal y por lo que veo a mi alrededor cada día.

Estamos en el mundo digital donde TODO el conocimiento de la Humanidad está a tan sólo un click de distancia. Ya no hay excusas como “es que no lo sabía”o “nadie me lo dijo” o “cómo iba yo a saberlo”. Es imposible. Si quieres, puedes saber todo. De todo.

No, aunque tengamos el conocimiento muy cerca, no le hacemos caso hasta que lo vemos delante de nuestras narices. Como esa persona que no empieza a dejar de fumar hasta que no le da el infarto. ¿De verdad no sabía que el tabaco era perjudicial para la salud?

Personas que nos quieren y absolutos desconocidos intentan darnos consejos y proporcionarnos herramientas a cada minuto para hacer mejores nuestras vidas. ¿Les hacemos caso? No, porque pensamos que “no saben de nuestra situación” en caso de las personas de nuestro alrededor o “quieren vendernos algo” en caso de los desconocidos.

¿Qué tiene de malo que te vendan verduras?

¿O que te vendan ropa con la que te ves mejor?

¿O que te vendan una casa a buen precio cerca del trabajo?

¿O que te vendan un coche eléctrico para que puedas respirar mejor?

¿O que te vendan películas para disfrutar de una buena historia?

¿O que te vendan una crema para quitarte esos granos que te acomplejan?

¿Te habrías informado de todos esos productos y servicios si alguien no te los hubiera ofrecido o presentado?

Este post es una lanza rota a favor de todas las personas que nos informan y nos dan consejos para que aprendamos más de las posibilidades que tenemos alrededor y seamos conscientes de lo que podemos ganar (o de lo que podemos perder) si no les hacemos caso.

Porque no quiero tener que hacer un post a los 60 a mi yo de 41 diciéndome cosas que tendría que haberme dado cuenta.

Ya hablé esta semana a mi yo de 18 años. Demasiado tarde.

Cosas de la CEO #13: No me vendas motos, que ya no me las creo

¿Recuerdas la época en la que los anuncios de la TV decían “¡Compra el mejor detergente del mercado! No hay otro mejor. Somos la marca más impresionante del mundo mundial”.

Sí, es verdad, no recuerdo palabra por palabra cómo eran los anuncios de hace 30 años, pero sí recuerdo que hacían mucho hincapié en el producto, en lo grande que era la marca y también que te gritaban para que comprases, como si tú tuvieras que obedecer hasta al que te vendía los macarrones.

Aunque tengo buena memoria, me cuesta recordar exactamente cómo eran esos anuncios. ¿Sabes por qué? Porque ya no se hacen así. Están pasadísimos de moda. Si alguien nos hablase así, no le haríamos el más mínimo caso y nos sonaría a “vende-motos”.

Sí, es una buena noticia que el marketing haya avanzado y se haya dado cuenta de que la sociedad es diferente, que ahora los consumidores (todos nosotros) estamos muy educados y no nos pueden vender cualquier baratija. Ahora necesitamos que nos den CONFIANZA y, si eso, pues ya les escucharemos para decidir si les dejamos entrar en nuestra vida.

La mala noticia es que otras áreas de la empresa aún no se han dado cuenta de que el mundo ha cambiado y que ahora son ellos los que tienen que convencer, en lugar de ser los convencidos.

Hace unos días, en un post de Linkedin que publiqué sobre cómo estaban redactadas las ofertas de empleo, muchas personas reaccionaron, ya sea con comentarios, con likes o visualizando el post. ¿El motivo? Que realmente muchas ofertas siguen “dando risa por no llorar”, al igual que lo daban hace 30 años aquellos anunciantes que te gritaban por la TV como si estuvieran vendiendo churros en una feria.

Los candidatos (es decir, casi todos nosotros), ya no somos capaces de leer “muy buena atmósfera de trabajo”, o “challenging project” o “equipo joven y motivado” o “se requiere buena presencia” o “empresa líder en el sector” o “desarrollo de carrera” sin que nos de la risa, o las ganas de llorar o, como decía un amigo, de invadir algo.

¿Por qué no somos capaces de creernos estas frases? Porque ya, de tanto usarlas sin ser verdad, ya suenan totalmente a vendedor de coches de segunda mano con el palillo en la boca. Quien las lee no se las cree. Es más, genera rechazo y desconfianza hacia la empresa que las publica.

Entonces, ¿las empresas que no son capaces de encontrar candidatos tienen una buena marca como empleadora? ¿O es algo que han descuidado por completo por pensar que “los candidatos tienen que venir a mí, porque yo pago”?

Estamos en un cambio total en la conceptualización de la forma de incorporar candidatos (me gusta llamarlos “futuros aliados”) a las empresas. El cambio de chip es tan grande que, en ocasiones, pienso que va a llevar décadas el hacerlo.

Pero, ¿sabes qué? Que el propio mercado de trabajo se está encargando de cambiar las cosas. Los profesionales que se dedican a atraer y fidelizar el talento se van a dar cuenta. Espero que más pronto que tarde.

Cosas de la CEO #12: ¿Qué es el Talento Sin Sesgos? (con spoiler)

Me paso todo el día hablando de Talento. Y además, le pongo la coletilla de “sin sesgos”.  A menudo me preguntan qué significa.

¿Has visto la película de Ratatouille de Pixar? Si recuerdas (si no la has visto, te la recomiendo), una rata de campo, Remy, andaba sobre dos patas para no ensuciarse “las manos” y no ensuciar la comida al cocinar. Sí, una rata de campo cocinando…

Esa rata y toda su comunidad tienen que moverse rápidamente a París (lamento el spoiler) dejando su casa de repente. Después de un movido viaje, llega a un lugar desde donde puede ver el restaurante que regentaba Gusteau, un famoso cocinero al que la rata veía por la televisión y que fue su inspiración en la cocina.

El mantra de Gusteau era “cualquiera puede cocinar”.

Remy quería trabajar en el restaurante, pero sabía que era una rata y que no la dejarían. Por ello, se hizo amiga del chico que limpiaba los suelos en el restaurante, Lingüini. Era su modo de poder aprender y cocinar a la vez. Quería poner en valor su talento, pero al ser una rata, no podía hacerlo directamente.

Después de muchas idas y venidas, engaños y decepciones, al final Remy es aceptada en la cocina por su gran talento y puede cocinar sin esconderse, a pesar de una rata.

En Hiwook tenemos el propósito de proporcionar igualdad de oportunidades de acceso a las personas independientemente de género, edad y procedencia para que puedan demostrar su verdadero talento. Sin Sesgos.

Haciendo el paralelismo con Ratatouille, queremos ser la puerta de entrada del talento al restaurante, al igual que hizo Lingüini. Sabemos que, una vez rotas las primeras barreras y permitiendo a los profesionales demostrar su maestría sin ningún tipo de prejuicios, la realidad saldrá a la luz y algunas personas quedarán impresionadas, al igual que el crítico Anton Ego.

Cuando Gusteau decía que “cualquiera puede cocinar”, lo que realmente quería decir es que las personas verdaderamente talentosas para la cocina pueden estar en cualquier sitio. Tan sólo necesitan una oportunidad.

En Hiwook creemos que “cualquiera puede tener el empleo en el que muestren todo su potencial”, tan sólo hay que darles la oportunidad de demostrarlo, y por eso nosotros estamos aquí.

La peli es realmente buena. De verdad, no dejes de verla.

Cosas de la CEO #11: Carta Abierta a los Responsables de Selección

El centro de tu trabajo son las personas. Durante todo el día hablas por y para personas. Es una grandísima responsabilidad y seguro que te pesa en muchos momentos.

Te pesa esa responsabilidad cuando tienes que descartar del proceso a una persona que te cuenta que tiene grandes cargas familiares y que lleva tiempo sin trabajar. 

También te pesa esa responsabilidad cuando no permites que siga una persona joven que te habla con gran entusiasmo imaginándose ya en el puesto.

Te ha pesado también muchas veces tener que decir NO a personas de más de 45 en las que ves el miedo en los ojos.

Te pesa cuando te preguntan, “¿Por qué no sigo en el proceso?” y ves en sus ojos que no creen tu respuesta o que la decepción y la desesperanza les golpean una vez más.

Tienes muchísima responsabilidad. Cada día decides el destino de personas. Y eso pesa como una mochila de 500 toneladas.

¿Te imaginas cómo sería aligerar ese peso? 

¿Cómo sería poder decirles a esas personas, de forma clara, objetiva y fiable por qué no siguen en el proceso?

¿Te gustaría poder decirles exactamente en qué áreas específicas no han demostrado el nivel de competencia requerido por el cliente?

¿Te gustaría poder aligerar esa mochila en 499,999 toneladas?

He pasado por lo mismo que tú y me he devanado los sesos para crear un sistema que permita identificar de forma objetiva y fiable si una persona encajará en el puesto. 

Este sistema cuenta con una herramienta que permite automatizar parte de ese proceso de identificación, la que tiene relación con las competencias técnicas.

¿Cuales son los beneficios de automatizar la identificación del nivel de competencias técnicas?
  1. Ahorras tiempo que puedes dedicar a otras fases del proceso de selección en los que aportas mucho más valor, como las entrevistas para evaluar el encaje cultural y en valores.
  2. Proporcionas igualdad de oportunidades de acceso al empleo a todos los candidatos, identificando talento oculto que enriquecerá tu organización.
  3. Cuentas con un criterio homogéneo y objetivo para evaluar de igual forma a todos los candidatos que llegan por cualquier canal de atracción de talento.

¿Crees que es difícil ahorrar tiempo?

¿Crees que tus clientes no colaborarán en la descripción precisa de las competencias del puesto? 

¿Crees que te llevará demasiado esfuerzo el realizar las evaluaciones de las competencias?

¿Crees que los candidatos no querrán realizar evaluaciones?

¿Piensas que ya tienes demasiadas herramientas para selección?

¿Piensas que ya has probado demasiadas herramientas y que realmente no funcionan?

Te entiendo. Yo también pensaría lo mismo.

Sin embargo, puedo decirte que tengo una respuesta para todas esas preguntas. Si eso es lo que te preocupa… relájate, no hay problemas ahí.

Para aligerar mochilas y para dar igualdad de oportunidades de acceso al empleo independientemente de género, edad o procedencia, hemos creado una cuenta gratuita en Hiwook.

Queremos que muchas personas, tanto responsables de selección como candidatos, puedan beneficiarse de ella sin ningún coste.

¿Te animas? Puedes acceder desde este enlace para solicitar tu cuenta gratuita.

O también puede ser tu caso el que no tengas ninguna mochila pesada. En ese caso, enhorabuena por ello. 🙂

Cosas de la CEO #10: ME PIDEN MI CV Y NO SE LO DOY. ¿CHULERÍA?

Paradojas de la vida.

A mí, que estoy haciendo una guerra abierta a los CV, me piden el mío de vez en cuando ya sea para entrar como profe en una escuela de negocio, para dar una charla o para entrar en un club (entiéndase bien, por favor).

En las primeras ocasiones que me surgió esta situación, la verdad es que me daban ganas de “luchar por mis principios en cualquier momento y lugar”.

Pero la verdad es que soy una tía que sabe que los cambios no ocurren de un día para otro y que, además, esos cambios no suelen ser muy radicales.

¿De qué me sirve decir a diestro y siniestro “oye, mira, que no, que no me gustan los CV, así que no te lo voy a dar”? La respuesta más probable sería: “lo que tú digas, reina guerrera, pero te quedas sin poder compartir tu mensaje”.

Desde luego, eso me alejaría de mi propósito de conseguir que el CV realmente se convierta en un documento secundario (o terciario, o n-ario) en el proceso de selección y que las personas puedan optar a los puestos demostrando su competencia.

Bien, con ese plantel encima de la mesa reflexioné y tomé una decisión para no enviar el CV, pero tampoco crear muros a mi alrededor. Así que he dejado de enviar CV pero sin necesidad de ponerme chula.

La solución: mi web personal, que he construido yo misma (demuestro mi competencia en soluciones tecnológicas) y en la que muestro qué soy capaz de hacer y cómo, que es lo que quieren evaluar para saber si les encajo en su proyecto.

Y parece que funciona ya que nadie me ha arrugado el morro (al menos delante mío) y las negociaciones han seguido adelante en todos los casos.

Moraleja: busca alternativas para no dejar de un lado tus valores, pero que todos salgáis ganando. Mi solución me funciona. ¿Cuál es la tuya? 🙂

Y si eres una Empresa y quieres poder Atraer y Seleccionar mejores profesionales, te invito nuevamente a que me escribas, bien sea por LinkedIn o a mi correo mariagutierrez@hiwook.com. Conversemos un poco 🙂

También te invito a que veas este corto video (3min) donde hablo sobre el Propósito de Hiwook. 

Si quieres escuchar esto en Podcast puedes hacer click en el Reproductor de aquí abajo 🙂

Espero que podamos disfrutar de nuestro camino juntos. 🙂

Cosas de la CEO #9: La verdad acerca de las ofertas republicadas en verano

¿Has visto en algún sitio una oferta que “te suena”? Recuerdas que ya se te ha aparecido en algún lugar y es probable que, si te resultó interesante, ya te hayas presentado.

Ahora la vuelves a ver. ¿Qué es lo que tienes que hacer? ¿Repites o pasas?

La verdad acerca de las ofertas republicadas en verano es que persiguen atraer a nuevos candidatos, no hacer que las personas vuelvan a presentar su candidatura.

Es decir, si ya has aplicado una vez y no has obtenido respuesta, va a ser poco probable que tengas otra oportunidad a la segunda.

A los responsables de selección no les gusta tener candidatos duplicados en la base de datos relacionada con una oferta, por lo que tus probabilidades de acceso al puesto no aumentarán por aplicar a la oferta cada vez que se republica.

¿Te has preguntado alguna vez si tienes más probabilidad de conseguir un empleo si solicitas varias veces el mismo puesto en ofertas republicadas o porque lo ves en diferentes lugares?

Los responsables de selección parecen tenerlo claro: no quieren duplicados en sus bases de datos relacionadas con un mismo puesto, aunque la oferta se publique en varias ocasiones o a través de varios canales.

Con Hiwook las empresas pueden fijar el número de veces que los candidatos tienen la opción de hacer las pruebas de evaluación de competencias técnicas (ECT) y también el tiempo que transcurre entre ambos intentos.

Habitualmente sólo se permite una oportunidad de hacer las ECT independientemente del canal por el que llegue el candidato (ofertas publicadas en varios canales o republicaciones).

Aunque siempre hay excepciones y empresas que permiten otro intento, por ejemplo, pasada una semana.

¿Qué harías si tú fueses responsable de selección de una empresa?

Si quieres escuchar esto en Podcast puedes hacer click en el Reproductor de aquí abajo 🙂

Espero que podamos disfrutar de nuestro camino juntos. 🙂

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