Percepción del empleado: ¿Qué dicen de ti cuando no estás en la sala y cómo cambiarlo?

Desarrollar una cultura corporativa y clima organizacional agradable, estimulante y eficiente no es una tarea sencilla, pero puede marcar la diferencia entre las empresas que tienen éxito y las que fracasan. El corazón de cada empresa está en sus empleados y la percepción del empleado sobre la organización, es la clave del crecimiento de ésta.

Cuando hablamos de percepción, hacemos referencia a un concepto un tanto subjetivo, porque se trata de la perspectiva que tiene un individuo sobre una situación grupal. La visión que tiene cada persona de un contexto, puede variar de la de otras, porque estará marcada por su propio bagaje cultural e intelectual, pero es tarea de la organización definir una línea comunicativa clara para evitar que los empleados se creen una percepción errónea.

La gestión de talento humano debe convertirse en uno de los pilares fundamentales en la administración de cualquier empresa, sin importar cuántos empleados maneja o el tamaño de la compañía. Formar una percepción correcta en la mente de los empleados debe ser el objetivo clave para el desarrollo de una relación profesional que sea beneficiosa para ambas partes.

¿Qué es la percepción del empleado?

Se trata de un concepto que define la visión o idea que tienen los empleados sobre la organización donde laboran. En general, cuando se constituye formalmente una empresa, se crea una misión y una visión, dos conceptos que se supone serán los encargados de marcar el rumbo hacia donde se va a dirigir la organización, los objetivos que persigue y la motivación para hacerlo.

En la teoría, los empleados y cada integrante de la empresa, debería conocer estos términos, entenderlos e internalizarlos. No obstante, es muy común – especialmente en empresas antiguas – que nadie entienda, ni conozca la misión, ni la visión del lugar donde trabaja, convirtiéndose así en un grupo de personas que hacen un trabajo sin un norte claro o sin saber por qué.

En la medida en que los empleados entiendan la misión de la organización y la hagan parte de su motivación, será más fácil desarrollar una cultura sólida que realmente conduzca a la empresa a lograr sus objetivos. Cuando los empleados entienden el por qué es importante lo que hacen y se sienten comprometidos con los objetivos, será más fácil para ellos cumplir sus funciones y contribuir al panorama general.

Cuando hablamos sobre clima organizacional, nos referimos a las percepciones de los empleados del lugar donde trabajan, la forma en que se toman decisiones dentro de la empresa, el liderazgo, las relaciones interpersonales en todos los niveles de la organización, la comunicación, entre otros elementos.

Podría entenderse como la atmósfera dentro de la compañía o “lo que se respira en ella” e involucra el conjunto de sentimientos y emociones favorables y desfavorables con la cual los empleados valoran su trabajo y cómo se sienten con las funciones que desempeñan.

¿Por qué es importante una buena percepción?

El mundo laboral es un ambiente donde interactúan diferentes tipos de personas, profesionales talentosos que son reclutados por los departamentos de recursos humanos, gracias a sus capacidades técnicas para ayudar a desarrollar la compañía. Los empleados son el motor que impulsa cualquier empresa, son ellos quienes se encargan de desarrollar los productos, ofrecer servicios, de atender a los clientes y de administrar todo.

Por eso, cuando existe una buena percepción de empleado, la satisfacción y el compromiso de sentirse partes de algo importante y valioso, se verá reflejado en un mejor desempeño profesional. Factores como la transparencia, el respeto y una cultura corporativa clara, son la clave para que las dinámicas entre empleados y la comunicación, fluyan de manera adecuada y asertiva.

La falta de comunicación clara en la gestión de talento puede fomentar el miedo entre los empleados y conducir a malos entendidos que inhiben el desarrollo de un vínculo laboral sólido. La baja productividad del talento humano, es sinónimo de una baja productividad corporativa, por eso como empleadores, es crucial garantizar una estrategia comunicativa efectiva para transmitir los valores, objetivos, misión y visión a sus empleados.

Si una empresa tiene un clima organizacional agradable, esto trasciende en una mayor calidad en la vida de su personal y, como consecuencia, se reflejará en sus productos y servicios. Desde el punto de vista administrativo, se considera que las percepciones sobre el clima organizacional son un elemento clave del comportamiento de los individuos en las organizaciones.

¿Cómo se puede mejorar la percepción de los empleados?

Existen muchos métodos y herramientas que pueden ser utilizados para mejorar el clima laboral y la percepción que tienen los empleados sobre el lugar de trabajo. Crear una estrategia completa y consistente, es una tarea sumamente importante que no debe tomarse a la ligera.

En primer lugar, es fundamental que cualquier acción que se tome esté enmarcada en una estrategia comunicativa global, que abarque todos los departamentos de la empresa y que llegue a cada uno de las personas que allí se laboran. Cada uno de los empleados, sin importar que funciones cumplan, debe conocer y tener clara la cultura corporativa.

Otro factor que se debe considerar para poder mejorar la percepción de los trabajadores es la comunicación. Cualquier acción que se tome debe ser clara y transparente, y debe comunicarse adecuadamente al público objetivo, de lo contrario será un fracaso.  Fomentar la retroalimentación, la participación y la transparencia, también son una buena forma de crear un ambiente agradable dentro de la organización.

Para lograr los objetivos de cualquier compañía, no basta con tener las prácticas correctas de recursos humanos, también es necesario que los empleados perciban estas prácticas de manera correcta. Siempre será mejor tomar el tiempo de explicar por qué se hace lo que se hace, que simplemente dar órdenes.

Apreciar el trabajo de los empleados también es importante, gestos pequeños como un correo de agradecimiento, una oportunidad de crecimiento, un elogio o un reconocimiento por su desempeño, son acciones que no tienen costo y que pueden funcionar muy bien para mantener motivado al equipo.

Empleados satisfechos = productividad

A todos nos gusta estar en lugares donde nos sentimos valorados, respetados y satisfechos, por eso, los empleadores deben enfocarse en que estas necesidades de sus trabajadores estén cubiertas. La competitividad en el mundo laboral no solo aplica para los profesionales, las empresas también están en constante competencia para reclutar al mejor talento humano para sus filas.

Encontrar profesionales talentosos, comprometidos y leales puede ser una tarea compleja, pero será el mejor activo con el que contará la empresa.  Cuando los empleados perciben que están ofreciendo su tiempo y talento, para construir a algo más grande que ellos, con una misión clara y que son valorados como una pieza fundamental de la organización, su satisfacción y productividad se eleva.

En la dinámica actual del mundo profesional, las empresas deben ofrecer más que buenos salarios si quieren encontrar al mejor talento. Las nuevas generaciones, cada vez valoran más un ambiente laboral que les permita crecer en sus carreras, pero que también los valores como individuos. Buscan un lugar donde poder aportar, desarrollarse y ser parte de la creación de algo con propósito e innovador.

El empoderamiento y la autonomía también son dos elementos muy valorados por las nuevas generaciones que están llegando al mundo laboral. Darles a los jóvenes la oportunidad de aportar nuevas ideas y contribuir de manera activa en sus puestos de trabajo, es un elemento indispensable para fomentar la productividad.

Empleados felices hacen clientes felices

Tus empleados son el engranaje que mueve toda la organización, no importa en qué sector comercial te encuentres, ni la función que desempeñen tus trabajadores, al final de ellos depende el buen funcionamiento de la empresa. Por eso, las organizaciones están tomando iniciativas para formar una percepción positiva en los empleados.

Elementos como involucrar a los empleados en los procesos de la empresa, permitirles contribuir en la planificación comercial, hacerlos partícipes de las decisiones, intercambiar conocimientos, crear espacios abiertos al debate y el compartir, brindar oportunidades de aprendizaje y crecimiento, y ofrecer momentos de esparcimiento son algunas de las estrategias que las organizaciones aplican para mantener comprometidos a sus empleados.

Cuando un empleado se siente comprometido, se caracteriza por su dedicación y entusiasmo hacia sus funciones, superando muchas veces las expectativas y ofreciendo más de lo que se le pide.

En síntesis, aunque es normal que las percepciones varíen de una persona a otra, restarles importancia o ignorarlas puede traerle graves consecuencias a la organización. En un mundo laboral tan competitivo, donde el talento humano calificado es un recurso limitado, es imprescindible implementar prácticas correctas para convertir nuestra empresa en un lugar donde todos quieran trabajar.

Cualquier esfuerzo que se realice desde la gerencia de una organización para mejorar la percepción de los empleados, será beneficioso y ayudará a formar un grupo estable, comprometido, un clima laboral positivo y, en consecuencia, mayores ventajas competitivas para la empresa. Si te pareció interesante este artículo, déjanos saber en los comentarios ¿Cómo mejorarías el clima organizacional del lugar donde trabajas?

¿Quieres probar Hiwook GRATIS?

Te ofrecemos un tour y una asesoría completa para que logres acceder a esos profesionales talentosos ocultos que tanto buscas, totalmente gratis y sin compromisos

>