Me he quedado sin empleo ¿y ahora?

Tratas de no entrar en pánico y tomarlo con toda la entereza posible. Pero aun así es difícil manejar todo el miedo e incertidumbre que te recorren cuando te quedas sin empleo. El día que me despidieron, un viernes, me llamaron a recursos humanos. Supe que algo andaba muy mal cuando entré a la pequeña oficina y allí estaban el contable y la abogada.

−Tengo cuarenta y tres años y dos hijos pequeños. Mi pareja trabaja, pero no podría sostener sola los gastos de la casa. ¡Llevo ocho años trabajando para ustedes, quedándome horas extra y dándoles buenos resultados! Hace cuatro años que tuve una mejor oportunidad laboral me rogaron que no me fuera. Me dieron un aumento de sueldo mínimo y me prometieron un ascenso que nunca llegó. Y hoy “me dejan ir” argumentando que “ya no me necesitan” en la compañía …− Pensé.

Cuando te despiden, normalmente es una mala noticia tras otra

Intenté mantener la calma. Quería indagar las razones verdaderas de mi despido. Pero sospechaba que tenían qué ver con reemplazarme con alguien más joven que ganara menos para recortar gastos, y que nunca iban a confesármelo.

Lo peor vino cuando el abogado comenzó a decir que lo mejor para mi reputación laboral era terminar el asunto con “elegancia” y firmar mi renuncia. A cambio, me ofrecían menos de lo que me correspondía de liquidación por ley.

Dejó entrever que, si no aceptaba y los demandaba, el tiempo y los gastos no me compensarían.

Sentí que me acorralaban y tuve ganas de empujar la mesa. Pero pensé en mi familia. Esa cifra que me ofrecían me permitiría salir adelante un mes o dos mientras buscaba otra cosa. Así que como muchas otras miles de personas que pasan por la misma injusticia cada día, acepté el trato.

Vale, no hay vuelta atrás. Me despidieron. ¿Y ahora qué hago?

Agosto es tradicionalmente un mes de muchos despidos en España ya que muchos contratos se terminan acabando el verano. Sin embargo, agosto del 2018 fue un momento particularmente duro para nuestro país. Se perdieron más de doscientos mil empleos, cifra que no se había visto desde hace diez años.

No estás solo. Otras tres millones de personas como tú están compitiendo por obtener siquiera un puesto para el cual están claramente sobrecualificadas.

Después de algunas semanas caóticas o hasta meses de búsqueda sin éxito, muchas incluso eliminan habilidades y experiencia de sus CV para poder aplicar a vacantes más modestas. O que no tienen nada qué ver con su formación.

Y están convencidas de que por su edad o cualquier otro factor ya no son elegibles para mejores puestos.

Para que este no sea tu caso, el primer paso es respirar profundamente, despejar la cabeza y establecer un buen método de búsqueda de empleo desde el principio.

Estrategias para iniciar una búsqueda ordenada y eficiente de empleo

1.- No cometas el error de “comenzar actualizando tu CV”

El primer día después de que nos despiden, solemos dedicarlo a actualizar nuestro CV, darle un diseño más profesional, y subirlo a todas las bolsas de trabajo que encontremos.

Eso es lo que hace todo el mundo. Antes de ceder a la tentación de dejarlo todo en manos de un documento lleno de estereotipos que, a menos que seas un experto redactando seguramente no va a reflejar realmente todo tu potencial, considera mejor hacer un listado de tus competencias comprobables.

¿Qué sabes hacer? ¿Para qué eres bueno?

2.- Busca opciones para certificarte

Cada vez más y más empresas están comenzando a darse cuenta de que la hoja de vida es una herramienta más bien mediocre para evaluar candidatos, y están comenzando a optar por métodos más objetivos, como los tests de habilidades y las certificaciones.

Si tienes otro idioma, dominas algún software, puedes programar, construir redes, etc, existen en línea cientos de alternativas para certificar dichas habilidades, y además muchas son gratuitas.

El punto es que, en lugar de adornar tu CV, en el que cualquiera podría poner cualquier cosa, aterrices herramientas viables con las que puedas demostrar tu talento

3.- Sondea el mercado y capacítate

Probablemente las cosas han cambiado bastante desde que entraste a tu último empleo hasta el momento. Nuevas tecnologías, métodos y técnicas están ingresando a tu área de especialidad y es normal que estés un poco rezagado. Identifica esas áreas de oportunidad y comienza a trabajarlas desde el día uno.

De nuevo, el bendito Internet puede ayudarte con cursos y capacitaciones que muchas veces por fortuna son gratuitos.

4.- Ahora sí, el dichoso CV

Aunque no nos guste, el CV sigue siendo parte fundamental del proceso de selección de la mayoría de las empresas. Pero ahora que ya tienes certificaciones y capacitaciones en proceso, tienes muchas más posibilidades de redactar un CV atractiva. Empieza con lo que puedes demostrar, luego con lo que ya estás aprendiendo, sigue con tus logros anteriores, luego tu experiencia previa y hasta el final tus datos personales.

5.- Enfoca tu búsqueda

Las bolsas de empleo en línea están muy bien y hay infinidad de vacantes, pero también hay infinidad de postulantes. Segmenta tu búsqueda para que no pierdas tiempo y energía y dale prioridad a:

  • Bolsas de trabajo directo con las empresas con las que quieres trabajar
  • Bolsas de empleo especializadas en tu área de especialidad
  • Redes sociales como LinkedIn

6.- Hiwook

Puede que lo que hayas leído hasta ahora te suene familiar, pero ahora Hiwook quiere cambiar la manera como nos enfrentamos a la búsqueda de empleo.

Hiwook es una plataforma de trabajo sin CV, en donde los empleadores se basan única y exclusivamente en las habilidades que puedas demostrar par decidir si te llaman o no a entrevista. No conocen tu edad, tu experiencia ni tu formación.

Estamos cambiando el paradigma de las contrataciones desde su raíz, y con muy buenos resultados. Ingresa a nuestro sitio y realiza tus pruebas para expandir desde hoy tus posibilidades de encontrar el empleo que necesitas, de manera justa y completamente transparente.